El dominicano William Quiñones, padre de tres hijas, se vio obligado a sacar a dos de ellas de 12 y 11 años de edad, de la escuela intermedia 313 en El Bronx, porque una fue agredida y ambas están amenazadas por presuntos pandilleros que también estudian en el mismo plantel.

Quiñones, quien pidió no identificar ni enfocar las caras de las muchachas, dijo que con una de ellas, se produjeron dos incidentes con un presunto pandillero en la escuela, que lo mantiene preocupado.

Criticó que un policía, se negara a recibir la denuncia en violación a los reglamentos del departamento, aunque la situación fue resuelta cuando en el cuartel elaboraron el reporte.

Dijo que su meta siempre ha sido la de darles un futuro brillante a sus hijas, pero ahora está atemorizado.

"Tomé la decisión de no mandarlas a la escuela, porque ya las tienen amenazadas, resolví no enviarlas y ellos me dicen que si no las mando, me mandarán la ciudad", añadió en referencia a los trabajadores sociales de bienestar infantil.

Advirtió que está dispuesto a todo para mantener sus hijas fuera de riesgos y peligros.

Señaló que las adolescentes se han convertido en blanco de pandilleros, y aunque se denunció la situación también al director, el funcionario no ha hecho nada.

La mayor de las hermanas, dijo que uno de los agresores, la agarró por un muslo y luego la escupía y la empujó por las escaleras.

"Lo denuncié al principal (director) y la orientadora, les dije que él tenía muchos días molestándome y después de eso, fue que me tiró por las escaleras", agregó.

Las estudiantes dijeron que además de decepcionadas, están asustadas.

El padre reveló que cuando fue por primera vez a la policía, oficiales del cuartel le dijeron que no podían intervenir porque los incidentes ocurrieron dentro de la escuela.

Pero la oficina de prensa de la policía, dijo que envió oficiales a la casa de las estudiantes parta que les tomaran el reporte.

"Si una persona es víctima de un delito en cualquier lugar de la ciudad de Nueva York, cualquier oficial puede recibir el informe, sin importar los límites del precinto", dijo la uniformada en un comunicado.

"Nos hemos reunido con el comandante del precinto sobre este asunto, y ahora se ha tomado un informe", agregó la policía.

Por su parte, el Departamento de Educación de la ciudad, no se ha pronunciado respecto al caso y el padre de las estudiantes dijo que lo único que quiere es ayuda.

Fuente: http://www.diarioextrainfo.com